También hay mucho hombres que, porque te quieren poseer
y no pueden se hacen amigos. Pero hay algo que yo puedo ver,
cierto brillo anormal en su mirada, en la mirada.
-¡Qué divina que sos, me encantás!- me dicen - Vos tenés
algo tan, tan especial - Y el teléfono no para de sonar, yo sigo
siendo tan especial. Pasan los días y comienzo a notar,
cierto mal humor, me empiezan a contestar mal:
-Necesito las cosas que te presté, creo que hoy no vamos a poder
tomar el té-.
Y es así como todo empieza a decaer, ese brillo tan raro los delata.
No eran amigos. Y el teléfono no suena más. Ya no soy tan especial,
desde que empecé a notar cierto mal humor, dentro de poco
me van a odiar. ¡Qué lástima!

Vídeo incorreto?